
A nadie le gusta contemplar un cogote en la sala de un cine, pero nadie se pondría el primero delante de un pelotón de fusilamiento. Nadie se queda atrás en una cola de racionamiento, pero nadie pone la cara el primero si lo que se sueltan son tortas. No es lo mismo atrás que adelante, y sin embargo, los extremos acaban tocándose en ocasiones. Y no es lo mismo mirar al frente que mirar de frente. El marchar, en buena medida, depende de si se vuelve. O no se vuelve.
Igual que anchura y longitud siempre son incompatibles -porque lo largo y lo ancho siempre acaban por divorciar convenios - tampoco existen verdades absolutas, salvo las dos que acabo de pronunciar, lo cual viene a demostrar que las excepciones existen, pero no por ello han de confirmar siempre una regla. Si no todo lo rico engorda, y no todo lo bueno es pecado: ¿se puede andar hacia adelante echando la vista atrás?.
La inercia de la quietud siempre es más fuerte y poderosa que la inercia del movimiento. Más peligrosa, incluso. Parece una redundancia, pero lo quieto, quieto está (¿cómo se suelta el freno de mano?), pero lo dinámico siempre nos acaba llevando a algún sitio. Al lugar esperado, al inesperado, o incluso puede que al punto de partida. Pero al menos se vuelve con una mirada distinta, renovada: la del trecho que se avanzó, y la del retroceso que se escoge por motus propio. Incluso puede que te hayas dado un buen ostiazo. Pero en esta vida, más vale pasarse, que no llegar. Que prenda la cerilla, a que no arda.
Sin embargo, si para atrás, ni para coger impulso: ¿de dónde el impulso entonces?. Y, en el supuesto de que no nos estanquemos en la inercia de girar sobre nosotros mismo cuales peonzas: ¿Andar hacia adelante supone necesariamente dejar atrás?. ¿Y qué se queda atrás, uno mismo, o los demás?. Si se camina con la frente vuelta hacia la nuca, ¿se está avanzando, o sólo disimulando?. ¿Siempre existe el riesgo de convertirse en sal, o lo que se busca es preservarse en sal?. ¿Se puede mirar hacia el futuro dejando un hilo rojo - como Teseo - de vuelta hacia el pasado?.
Quizá para entonces, el camino recorrido no nos deje ver el hilo que soltamos. Quizá incluso, el hilo se haya difuminado. Quizá, para entonces, no queramos siquiera desandarlo. Quizá, incluso, los tirones que nos siga dando sean desoídos, desatendidos, y el hilo sólo nos sirva para hacer calceta. Quizá, entonces, sólo entonces, uno tenga claro que se quiere volver de adónde se partió. Pero todo ello hay que descubrirlo. Y el camino, se hace andando. Y un desierto, es un desierto.
¿Cómo decir adiós a lo que se ama?. En esto, me temo, no entran en juego las leyes del dinamo, ni de la física, sino la ley de generosidad del corazón. Y, la anchura y altura de cada corazón, sólo cada uno las conoce.

Vega - A salvo
SABRÁS QUE HE CUMPLIDO FIRMEMENTE
TU SABRÁS... MI PROMESA DE QUERERTE
HASTA EL FINAL
QUE HE ESPERADO TANTO TIEMPO Y AÚN PUEDO MÁS
SABRÁS QUE YO HE SIDO LA PRIMERA
TU SABRÁS... EN ESCRIBIRTE UNA CANCIÓN
QUE TE RECUERDE AQUELLA VEZ
EN QUE MI CUERPO TEMBLABA
PORQUE TUS MANOS
EN CADA ABRAZO
ME HICIERON SENTIRME SEGURA
SIEMPRE A SALVO... A SALVO
Y TUS BESOS A CADA PASO
ME HICIERON SENTIRME SEGURA
SIEMPRE A SALVO... A SALVO
QUIZÁS NO HE ENCONTRADO LA MANERA
HOY QUIZÁS... DE HACER DE TRIPAS CORAZÓN
DE CONFORMAME CON VIVIR
ANCLADA A UN SUEÑO QUE AMABA
PORQUE TUS MANOS
EN CADA ABRAZO
ME HICIERON SENTIRME SEGURA
SIEMPRE A SALVO... A SALVO
Y TUS BESOS A CADA PASO
ME HICIERON SENTIRME SEGURA
SIEMPRE A SALVO... A SALVO
QUIERO QUE COMPRENDAS QUE SIN TÍ NO TENGO NADA
QUE APOSTÉ TODA MI VIDA Y QUE A LO HECHO PECHO
SIENTO QUE TE MARCHES AUNQUE NUNCA DIGAS NADA
AUNQUE NO TENGA DERECHO A RECIBIR MAÑANA
PUEDE QUE EL FUTURO NO ME LLEVE HASTA TU CASA
PERO SIGO DECIDIDA A NO CEDER POR HOY...
SI TUS MANOS
A CADA PASO
ME HICIERON SENTIRME SEGURA
SIEMPRE A SALVO... A SALVO
Y TUS BESOS A CADA PASO
ME HICIERON SENTIRME SEGURA
SIEMPRE A SALVO... A SALVO

calalola
22 jun 2009 | 11:01 PM
Mi queridísimo Ale, sí, creo que se puede andar hacia adelante echando la vista atrás, en verdad si se va demasiado deprisa hacia adelante, quizás sea que se huye de uno mismo, mejor andar pausado, reposado, y mirando cauteloso dónde se ponen esos pies descalzos, para que no cortarse de nuevo, con los cristales de la realidad…
Cualquier comentario por extenso que sea, no supliría el significado del poema que escribí hace algún tiempo, y que tú rescatas como un mago, de la chistera de Calalola, y a ritmo de “ ale hop” sale triunfante para expresar todo lo que yo, así, en prosa no puedo, en cambio en verso, chico, me desmeleno…
Ya se que andar, se debe, hacia adelante,
que los minutos avanzan,
que los tiempos cambian,
que la prisa impera...
Ya se que los caminos
no siempre son rectos,
ni cómodos,
y que los sentimientos,
ora te mecen,
ora te empujan al llanto...
Ya se que por mucho que intente esconderme,
o consiga alejarme,
siempre habrá una puerta,
por la que asomarme a la luz de tus ojos,
por la que, cruzar, siga siendo una osadía...
Pero a veces, me paro y retrocedo,
y escucho el sonido del viento en mi nuca,
y me giro,
y te busco,
y se que ha pasado,
y que será eterno...
Lo noto en mi pulso agitado,
en la voz que me tiembla desde dentro,
en una nota encima de una mesa,
en esa excusa por volver a tu abrigo...
Y me voy por dónde he llegado,
sigo así firme en mi camino,
pero son mis pies,
que se llevan mi cuerpo,
mi alma se queda,
para siempre contigo..
arandano
23 jun 2009 | 09:22 AM
Estimada Calalola: tus versos son exactos como una suma, certeros como bala de plata, aritméticos como una ecuación.
Nunca lo podría haber dicho mejor en prosa, donde siempre se da más vueltas sobre uno mismo. La poesía es más económica.
Tú sí que eres maga.
Mil gracias por el regalo. Es impagable. Y generosísimo.
ser_anonimo
1 jul 2009 | 11:31 AM
" Si no todo lo rico engorda, y no todo lo bueno es pecado..."
Emerito mio, se puede avanzar y de vez en cuando recordar, por que parte de lo que somos, una gran parte, son esas vivencias, esos recuerdos... Hay que ser extremadamente generoso para dejar marchar, para convivir con el recuerdo de un sabor dulce, para dejar vivir en el recuerdo, cicatrizar y como bien cantas, CONFORMARTE CON VIVIR
ANCLADo A UN SUEÑO QUE AMABAS... por que eso hemos sido, y no podemos renunciar a serlo, a amar, a no olvidar lo que nos ha provocado una sonrisa o un llanto, aunque en nuestra propia defensa, sigamos caminando y mirando hacia delante.
Besos
arandano
1 jul 2009 | 07:08 PM
Tan exacto, tan certero, Ser. Tan esperada tu suma.
ser_anonimo
2 jul 2009 | 04:28 PM
vienes a madrid?...
Diegodelmar
3 jul 2009 | 10:46 PM
No al hilo rojo...el rastro, cuando se huye, se escapa o se dice adiós, hay que quemarlo...aunque queme, aunque se arda.
Fijate, Ale, que si haces un pequeño repaso a lo que vienen siendo mis comentarios en tus sentidos post, nunca hago referencia a tu amada Sex in the city, pero hoy sí. Recuerdo que viendo la pelicula con una de mis primas hubo un diálogo que no se me olvidará nunca... y es precisamente cuando Samantha Jones le dice adiós a su chico:
"Te quiero pero a mí me quiero más..."
He ahi la respuesta.
Un besito Al
padron-duenas
21 jul 2009 | 06:40 AM
Ale, escribes con tanto aliento y calor... que hay que apartarse del texto y volver a el. Como ese segundo abrazo que siempre es más sentido.
Te dejo unas letras del momento.
Tengo que quererte, como bien me quiero
Tengo que adorarte, como bien me adoras
Tengo que olvidar lo que no recuerdas
Tengo, yo tengo amor propio
Tú tienes tu olvido
¡Tengo amor de sobra!
Ese abrazo
MarivipSuperstar
7 sep 2009 | 02:53 PM
Bien. Aquí estoy de nuevo.
Como te dije en su día, después de escribir un gran comentario, y no es vanidad, es que estaba inspirada, jajajaja..., desapareció por arte de birlí birloque, y no hay nada que me de más rabia en este mundo, que volver sobre mis pasos. Si se perdió sería porque tenía que perderse, e intentar tejer de nuevo la misma malla era inútil. Lo que sale del corazón una vez, se convierte en forzado, una segunda... Por lo tanto, he dejado pasar el tiempo, y hoy, volviendo a releer y sin acordarme en absoluto de lo que pretendí decirte la primera vez, escribo lo que hoy me provoca tu post.
Hay que caminar siempre con la mirada al frente, pero con la brújula del corazón en la mano. No hay porqué caminar en línea recta, puede que des mil vueltas, que se hagan un millón de nudos, que se atasque el hilo de tu vida y tengas que detenerte un rato a desliarlo, pero al final, como bien dices, seguir caminando en la dirección de tu brújula.
Eso sí, aunque no le recomiendo a nadie volver sobre sus pasos, si te digo que nunca se ha de olvidar el punto de partida, porque quizás un día te des cuenta que has vuelto al mismo punto, y si lo hubieras olvidado no podrías cambiar el rumbo para no quedarte estancado, con la sensación de no haber andado nada a pesar del esfuerzo.
Mientras tanto, lo que si podemos ir haciendo, es apartar las piedras del camino a un ladito, pero no enterrarlas ni lanzarlas lejos. Nos servirán para identificar los caminos que ya andamos, como sirvieron los guijarros blancos, para dejarse un rastro que les indicara el camino de vuelta a casa, a los hermanos Hansel y Gretel, y tu mismo seas quien decidas si emprendes el camino de regreso a casa.
¿Porque olvidar lo que se ama? Se puede caminar con todos nuestros puntos de referencia a cuestas, pero no anclados, siempre en movimiento, ¡¡Moving!!
Nuestra vida es un libro de hojas en blanco, y unas páginas son más bonitas que otras, pero si arrancas las que te hicieron llorar, será un libro incompleto!!!