"Dime: ¿el rojo es un error?"
Existen un espacio y tiempo intermedios entre una puerta que se cierra, y una estancia abandonada. Un espacio y tiempo, en el que no se busca la ventana que se abre, sino que se mira la puerta que se cierra. Esperando a que vuelva a abrirse.
Este tiempo y espacio, que no pertenecen al eco del portazo ni a la oquedad del hall de entrada, contituyen un espacio y un tiempo propios, particulares, distintos. Se trata de una dimensión - tercera, cuarta, quinta, da igual, otra - entre una despedida y un por favor vuelve. Al portazo le prosiguió la rabia y al espacio abandonado le precedieron la soledad y la esperanza desesperanzada. Es un mundo distinto, pues, el que se crea entre el quicio de la puerta y el que nunca giró las llaves. Es el limbo entre uno mismo, pero fuera de sí mismo. Un enorme desierto entre el ascensor de la comunidad, y el recibidor con flores.
Durante este tiempo tan particular uno se queda vacilando entre la nostalgia de lo que ha salido, y la esperanza de lo que habrá de llegar. El oído se aferra al recuerdo de la cerradura que se cerró, y al silencio que lo invita a pasar a casa, más adentro, a una nueva estancia. El cerebro se divide en dos hemisferios más, aún, y en uno anota las deudas pendientes con el futuro, en el otro, las cuentas pendientes con el pasado. Un pie invita a salir a la calle, a nuevos encuentros, el otro, a reencontrarse con los planes frustrados.
Es el tiempo de la espiral. No pertenece al pretérito, ni al presente, ni al futuro. Es el tiempo de la piedra. De la que se quiere volver a coger, volver a tirar, volver a tropezar. Da igual que sea impenetrable. Toda piedra lo es. Lo importante es el vahído que se queda en ese limbo interior. Esa certeza ciega, y tuerta. Las anotaciones del hemisferio correcto, se desechan, el corazón sigue tirando hacia las tareas ya comprobadas empíricamente imposibles. No mandan los cuatro hemisferios, las dos aurículas ni los dos ventrículos. Manda ese espacio entre el quicio y la puerta. El deseo de recuperar el agua vertida por las escaleras.
Es el tiempo del quiero y no quiero. Del quiero y no debo. Del quiero y no puedo. Un período en el que cualquier bálsamo es posible aunque las certezas caigan en entredicho, las decisiones cambien de un segundo a otro. Porque es la fase de los intermitentes: se vuelve sobre lo dicho, lo sucedido, da igual girar a izquierda o derecha, la cosa es volver al mismo carril. Empezar desde cero desde lo antigüo. Y es que no hay otra base.
"La gente se golpea contra la piedra sin comprender que la piedra es impenetrable"(*)...
...¿Cómo aceptar que el corazón es una piedra mojada que no sirve absolutamente para nada más que para teñirlo y regarlo todo de rojo?... El rojo, sin embargo, nunca pudo ser un error. Sin él, la piedra se queda yerta, e inmóvil.
Que vuelvas.
"Porque, mi querido amigo, tú y yo somo como esa pared: una buena idea en teoría, pero en la práctica, no funciona" . (Sex and the city; Quiquiriqui; cap.18-Temp. 3)
(*)Daniel Múgica; La ciudad de abajo
N
UEVA YORK
Estática,
las luces y el color
congelan Nueva York
en este cuadro
que cuelga de la pared.
Refugio del dolor
que marca mi latir,
he decidido venirme a vivir aquí,
sin ti...
Por si un día decides
que aquello valió la pena,
si descubres que
ya no te importa el qué dirán,
si te pesan las cicatrices,
la nostalgia de tiempos felices,
dando vuelta por este cuadro
me encontrarás.
Estática,
igual que todo lo demás,
me conformo con pensar
que doblarás esa esquina
y aparecerás
fingiendo no saber
que siempre estuve aquí,
que he decidido esperarte sin más aquí,
sin ti...
Por si un día decides que
aquello valió la pena,
si descubres que
ya no te importa el qué dirán,
si te pesan las cicatrices,
la nostalgia de tiempos felices,
dando vueltas por este cuadro
me encontrarás.
Que no importa qué hora sea del día,
las luces del barrio no se apagarán,
permanecerán siempre hasta el día encendidas,
por si un día decides que quieres buscar
en el balcón donde paso las horas perdidas.
Este cuadro resulta el lugar ideal,
Nueva York y sus calles esperan dormidas
a ese día en que pintes otra realidad,
que yo sin ti no puedo...

diego del mar
23 may 2009 | 06:25 PM
...porque lo importante es volver; sin explicaciones, sólo un poco más fuerte o más débil... pero con ganas.
Ya ha vuelto ese chico, sensible y, aveces, lejano: el chico que desconcierta pero es capaz de sangrar narrando. La añoranza de sevilla, fel pupilo del amor...ese niño..., Ale,Alejandro.
diego del mar
23 may 2009 | 06:27 PM
Pdt: Bienvenido a casa
arandano
23 may 2009 | 06:29 PM
Gracias, Diego.
Entrañable tu recibimiento.
calalola
23 may 2009 | 11:07 PM
Qué tienen los besos que no me das
que son lo que más me enganchan,
aquellos que más deseo,
porque los hecho de menos,
los que me debes cuando te vas,
los que anhelo cuando te marchas.
Qué tienen las palabras que no pronuncias,
que dicen cada vez más.
El silencio que se clava en mi mente,
porque lo oigo cada vez mas fuerte,
las que no dices porque no estás,
las que rodean mi soledad.
Y ahora que adicto es mi corazón,
te vas, desapareces.
Qué hago ahora yo, que voy de farol,
haciendo idioteces,
parando algún gol,
deshojando una flor,
buscando mas suerte,
mendigando pasión,
suplicando calor,
herida de muerte.
La soledad guarda en un cajón
un rayo de esperanza,
es la última carta de quién lo perdió todo
por no verte marchar.
De quién sufre el adiós
como una sobredosis,
que te eleva a la luna,
que te envuelve y te acuna,
y te arrastra en las dunas
de un desierto de sal.
Si al menos supiera si vas a volver,
el tiempo que pase,
sería más llevadero, tendría un dulce eco,
aunque amargo cantar,
pero esta incertidumbre,
mata y corroe la paz de mi alma,
que espera y desespera,
que se duerme en la acera,
que se muere de frío
sentada en tu portal.
Qué tiene la vida que nos trae a vivir,
y nos lleva sin vida sin siquiera morir,
dejando un corazón con absurdo latir,
que se niega a sentir que existe la vida sin ti.
Bienvenido...
ser_anonimo
24 may 2009 | 11:42 AM
" entre una despedida y un por favor vuelve ".
Ciertamente el rojo nunca puede ser un error, demasiadas connotaciones tiene el color, como para ser erroneas, pero... ¿por favor vuelve?...
¿Necesidad?, ¿Costumbre?, ¿Soledad?, ¿Enganche?, o simplemente... AMOR, PERDON...
Da igual las respuestas, es asi y ya esta, por que no puede ser de otro modo...
"El es como la carne y la sangre, algo equivalente a un vestido de DKNY. Tu sabes que no es tu estilo , pero esta ahi, sin embargo, lo pruebas".
Sex & the city-Temporada 3.
De pequeño casi no comia, ahora lo pruebo todo...
"La ciudad de Nueva York es la ciudad del sexo. Gente teniéndolo, gente tratando de tenerlo, y gente que no lo puede tener. Por eso es la ciudad que nunca duerme".
Esperar en Nueva York, hace que en la espera te encuentres con innumerables abogados, algunos te ofrecen el oro, otros el moro... no aceptes, ve al MoMa y sientate frente a "El Piano Rojo" de "Paul GUIRAMAND", un rojo tan intenso que epata, que olvidas...
Ojala Emerito mio, alguien algun dia me diga
"Por si un día decides que
aquello valió la pena,
si descubres que
ya no te importa el qué dirán,
si te pesan las cicatrices,
la nostalgia de tiempos felices,
dando vueltas por este cuadro
me encontrarás."
Es precioso, Besos
louloulabiche
25 may 2009 | 03:05 PM
Hay una diferencia esencial entre cerrar una puerta y que la puerta se cierre, la negación. cuando uno no la desea siempre deja un poso de estupor, un eco de incredulidad. Claro, la vida nos enseña a golpe de portazos que muchas veces cuando se cierra una puerta se abren otras, pero es tan incierto... esto de los sentimientos es tan poco científico, y vuelve la piedra al molino, porque la esperanza a veces es un empecinamiento, y lo que le da valor, lo que la hace preciosa es el rojo, mucho más que un color, en el otro extremo del error, puede que sea el precio, precisamente por eso a veces merece la pena. "Merece la pena", el castellano es tan sabio.
Y mientras el mundo, NY es el centro del mundo, sigue girando.
Un besazo, please to meet you.
arandano
27 may 2009 | 07:46 PM
Lola, gracias por tus versos... tu poesía es alta. Muy alta.
Ser, mi querido homini, gracias a ti he conocido El Piano Rojo de Paul Giramand... ciertamente, es para quedarse contemlándolo, y perderse en él... sería bonito tenerlo en casa. Poseer ese rojo.
Lou: Valió la pena. Tu ciempre tan certero y concluyente.
Besos a tod@s
calalola
29 may 2009 | 04:12 PM
cómo va ese rocío...
Besos
miguel
3 jun 2009 | 12:03 PM
Es impresionante leerte y comprobar cuanta emoción hay dentro de tus palabras. Tu descrición de las emociones y de los sentimientos es profunda, llena de sentido y hace que nos lancemos a la piscina que nos propones. Cuando uno lee cosas como las tuya termina en la conclusión de que el corazón no es una piedra, la gente que tiene el corazón de piedra y pintado de rojo, no siente por los poros de su cuerpo como sientes tú, no encuentra desvelo o indecisión en las estancias de su casa, ni duda si seguir escuchando el golpe de la puerta, porque su egoismo le hace simplemente dar el portazo. Tú querido amigo estas lleno de vida, y por eso te manifiestas con las contradicciones de la vida, de los latidos del corazón cuando este le da sentido a todo y de todo aprende.
Respira con profundidad el aroma de tu sevilla, y como decía una amiga mia, "reparte abrazos gratis".
Besos desde Madrid
Padron-Duenas
5 jun 2009 | 11:58 PM
Que más da lo que se va y no regresa, cuando ignora o olvida ese camino? Que mas da? Total... nunca ahí estuvo... como el ave que entra confundida en su vuelo por semilla o por hastío. Y al abrirse nuevamente la ventana, la de luz, o la más negra... del olvido. Vuela para siempre a su horizonte olvidando aquella mano que la quizo. Al fin y al cabo se abriran otras ventanas y las puertas quedaran de par en par. Y entrará por su paso un nuevo amor... con las manos en su pecho y corazón. Y quedarán cerradas para siempre las ventanas y las puertas que se abrían.
Tocará a la puerta o la ventana el recuerdo ya cansado y aburrido... Primavera que en recuerdo es un otoño... Un suspiro escapará pero de hastío.
arandano
8 jun 2009 | 08:47 AM
Como siempre, es un placer leeros. Sois impresionantes.
Mil gracias
charlitox
8 jun 2009 | 03:52 PM
Veo que estás un poco confundido, un poco nostálgico, un poco desengañado, o un mucho... Bueno, espero que poco a poco veas las cosas más claras!!
Gracias y salu2