"Un destino no se elige: se cumple" (A. Gala)

"He tenido grandes casualidades en mi vida, pero he tenido que trabajar muy duro para llegar hasta aquí"; rezaba una flamante Pe, recién merecedora de un Óscar. Y mirándola, destila el aura de la que trabaja, pero estaba predestinada para ello. Porque, banal y superficialmente hablando, hay gente a la que le pasa lo que transpiran, para bien, o para mal.

Es la vieja pregunta de si fue antes el huevo a la gallina; ¿nacemos con la partitura, sin ella, o la partitura viene con marcas de agua que hay que interpretar y reescribir nosotros mismos en el papel de al lado?. Cual caligrafía. Con tiento y buena letra.

Afirma Antonio Gala que la vocación puede ser contradicha, pero el destino, jamás, entendiendo como destino "necesidad irrefatible": "El destino trata de cubrir un objeto interior, y parece más atenuado o indiferente que la pasión porque las llamas de su fervor, no se traslucen. La pasión no va de dentro a afuera, sino al revés: es un choque entre el espíritu y el mundo exterior, y de ese brote, saltan chispas. No es que la pasión tenga más fuerza que el deseo: es que tal fuerza se dirige a un objeto ajeno a uno mismo".

¿Nos marcan pues, las "pasiones" (vocaciones) y las "necesidades irrefatibles" (destino)?. ¿Podemos cultivar sólo aquello que nos gusta y atrae e ignorar los que nos llama a gritos?. O, ¿tiene todo el mundo un destino, o sólo algunos elegidos están llamados a cubrir misiones irrebatibles mientras otros cultivan sus aficiones sin tener nunca que cubrir una necesidad interior?.  

Para Ortega y Gasset la vocación no es más que el estilo de vida al que uno aspira, un modus vivendi. Para él no existen destinos que cumplir, sino organizaciones vitalicias a las que aspiramos y por las cuales luchamos: ser maestro, por ejemplo, supone un tipo de vida que nos cumple y realiza, con todo lo que ese oficio conlleva. Igual que el que quiere ser astronauta. Según su pensamiento, los oficios vienen a ser franquiciass vitales que nos realizan en todos los aspectos: personales, económicos, familiares, etc.

Francisco Umbral, por su parte, es más relativista: "El talento, en buena medida, es cuestión de insistencia".

 Así, si ya está todo dicho, pero no escrito: ¿sólo queda recorrer el camino no andado?. ¿Está la calzada trazada pero aún no los pasos marcados?

Y ¿por qué hay personas a las que les "pega" que les pase lo que les pasa?. ¿Existe gente deslucida, o simplemente, algunos, dejaron de pagar la luz?.

  "A cada ser se lo creó para estar en un sitio. En tal acierto consiste la felicidad. Se trata de un trabajo. Hay que abrir bien los ojos, no cerrarlos, estar muy bien despiertos... Y no vacilar entre la nostalgia y la melancolía("un  fui feliz...)" (A. Gala)