Pretendidamente, un escorzo. La mejilla derecha apoyada sobre el bíceps derecho. El brazo izquierdo flexionado por encima de la cabeza. Las sábanas sólo hasta por debajo de las rodillas. La rodilla izquierda ligeramente flexionada. La pierna derecha completamente recta. Cual bailarín de un ballet sobre un escenario, pero estampado contra unas sábanas. Así,un prieto melocotón envuelto en ropa interior blanca, exhibiéndose, más que ofreciéndose. Al descubierto, la piel canela que no le abandona durante todo el año.Una piel testificada por muchas manos. Una composición que ha sido resultado a la vez que señuelo de llegada hacia esa cama.
Y esa mano en la espalda que no se posa. Y ese beso en la nunca que no llega. Y de repente, un vacío en el cuadro.
Primero fueron los ruidos de un mundo que se ponía en marcha a las 10 de la mañana, sólo tres horas después de caer borrachos, y exhaustos, mala combinación. Se miraron, se sonrieron, uno acarició y abrazó... siguieron en duermevela. La puerta del baño que se cierra (es de los que la cierra- menos mal- pensó), la cisterna en el cuarto de baño, el grifo del agua que se encendía (es de los limpios- menos mal- pensó), fueron el momento propicio para improvisar la postura hacia un segundo ofrecimiento. O mejor, pensó, para la misma acometida sólo interrumpida por el breve descanso del guerrero.
Y ese abrazo por la espalda que no llega.
"Click". El cierre metálico del reloj. "Me voy" - "No vas a quedarte a desayunar?- "En realidad, estoy semiliado con otra persona con la cual no tengo compromisos, por lo que no tengo que dar explicaciones. Además, te eché el ojo hace tiempo, pero tanto que te resististe y al final, mira dónde he acabado...".
... y el frío del suelo en los pies descalzos a través de la ropa tirada por el pasillo para mostrar el camino de vuelta hacia la puerta. En Villa Amante nadie te coloca las zapatillas debajo de la cama y los zapatos se quedan mucho antes desperdigados por el camino.
¿A dónde se fue el cariño de las horas previas, el de la fase de conquista? . ¿Es el amor del sábado noche sintético como las pastillas de éxtasis, como el látex del condón, como el lamé y las lentejuelas de los trajes de noche de fiesta?. ¿Se va el aprecio detrás del orgamo, o a la vez?. ¿Hay quien separa afectividad y cortejo como la leche condensada en un café bombón sin mezclar?.
"Hoy no iré al gimnasio, estoy agotado, a las 10 en la cama"- "Claro"- "Te paso mi móvil: 123456"-(Silencio) -"Te acompaño a la puerta" - "Qué bonita casa tienes"-"Gracias"- "No has apuntado mi móvil: 123456"-"Para la parada del taxi debes salir a la izquierda. Adiós"-"Oye, no has apuntado mi móvil, dame al menos el tuyo"- (Silencio) -"7891011. Adiós"-Oye, que gracias por esta noche. Un beso"-(Una resignada sonrisa)-"Adiós, adiós".
¿En qué copa se bajó la guardia?; ¿en qué cigarrillo te fumaste el escudo de protección?; ¿en qué canción perdiste el instinto?; ¿en qué visita al cuarto de baño tiraste a la intuición por el retrete?; ¿en qué palabra al oído apagaste el radar?; ¿bajo cuáles de los focos pensaste que aquello llegaba al cruasán?. ¿En qué minuto de la noche reconstruiste tu cuento?.
¿En qué mirada o gesto matutinos te dio por pensar que era posible un pequeño romance?.
